Buscando a Nemo: Una odisea acuática por la diversidad funcional

Hola a todos y todas, los que ya me conocéis, sabéis que soy un apasionado del séptimo arte. Por ello quiero empezar a hablaros de algunas películas y series muy buenas, y sus posibles interpretaciones relacionadas con la diversidad funcional, entre las que está esta de la que os voy a hablar a continuación: “Buscando a Nemo”.

Dibujo de un poster promocional de Buscando a Nemo
Dibujo de un poster promocional de Buscando a Nemo

Aun recuerdo la primera vez que la vi. Había ido al videoclub del pueblo donde resido, con la idea de alquilar otra película, que no tenían. Vi el póster promocional, y me dije a mi mismo, ¿porqué no?

La película de animación, se estrenó en cines haya por el 2003. Producida por Disney, y Pixar. Y fue dirigida por Andrew Stanton.

En ella nos cuentan las aventuras de Nemo, un pequeño pececillo, muy querido y protegido por su padre, que se pierde fuera de la gran barrera del arrecife australiano, después de ser capturado por este arrecife, Nemo terminará en una pecera en Sídney. Su padre, un pez payaso, parte en su búsqueda y se embarca en una peligrosa aventura con Dory, un pez con muy poca memoria. Al mismo tiempo, Nemo y sus nuevos amigos ya traman un plan para escapar de la pecera.

Antes de nada, quiero dejar claro que este artículo se trata solo de mi opinión y una serie de razonamientos (míos) a los que yo mismo he llegado tras visionar la película varias veces desde su estreno. Si, no estoy borracho (al menos todavía), simplemente hoy quería traeros algo distinto, y es que "Buscando a Nemo" de Pixar, no es la típica película sobre estos temas, aunque retrata muy bien y bastante fielmente la diversidad funcional, y aquí además de recomendarla, os contaré mi razonamiento para llegar a esta conclusión...

Tras perder a prácticamente toda su familia (descendientes y cónyuge), el pez payaso Marlin queda al cuidado del otro superviviente de su familia, su hijo Nemo, al que cuida obsesivamente y por cuya integridad física teme a cada momento. Cuando Nemo es capturado por un grupo de buceadores, su padre intentará rescatarlo con la ayuda de Dory, una pez con un peculiar problema de memoria que se convertirá en su mayor aliada.

Dibujo de un pez payaso nadando cerca de un coral
Dibujo de un pez payaso nadando cerca de un coral

Ya solo con leer esto, nos damos cuenta de que la cinta, esconde un trasfondo a mi parecer que quizás no todo el mundo había descubierto. Marlin, a medida que visionamos la película, se descubre como un personaje con algo de estrés postraumático, nervioso y sobreprotector, llegando a cometer un montón de errores durante la crianza de su hijo Nemo, algo que ocurre en la vida real con los padres de personas con diversidad funcional (salvo por el estrés postraumático).

Por su lado, Nemo padece una discapacidad diversidad funcional, y es que una de sus aletas, es más corta que la otra. En la película, el argumento deja claro, que el ser diferente, no significa que no pueda hacer las cosas, incluso llegando a hacer cosas que otros peces no pueden hacer (cuando se arma de valor para estropear el acuario). Lo que ocurre, es que pasa tanto tiempo escuchando que "no puede hacerlo", que al final termina por creérselo.

Luego tenemos a Dory, que sería tal cual el caso de un personaje con algún tipo de demencia y/o problemas de memoria, lo cual no es malo, pero es alguien en quien hay que estar todo el día encima o al menos pendiente, para que la situación no se salga de madre. Todo ello junto con otros grandes personajes.

Hubo un tiempo en el que cada película de Pixar era, también, un descubrimiento increíble. Se descubren magníficos talentos visuales y argumentales, se afina la precisión narrativa.

Lo que ocurre es que conviven con el drama de pérdida y miedo absoluto, una odisea de ansiedad con una saludable y bienvenida crítica ecologista como motor argumental añadido, junto con un montón de géneros más. Desde el cine de terror subacuático con los ataques del tiburón al género carcelario, con unos divertidísimos peces "de pecera doméstica" como veteranos tramando una fuga que ni Michael Scofield en Prisión Break.

Por otra parte, como suele ser habitual, el guión, que firman Stanton, David Reynolds y Bob Peterson, es generoso en detalles de caracterización sencillamente magistrales. Por ejemplo, encontramos detalles memorables como la cicatriz de Nemo, a la vez rastro literal de un trauma y causante de su desaparición o la memoria a corto plazo de Dory, en realidad un detalle hiperrealista dado que los peces no tienen un cerebro capaz de almacenar memoria y que sirve a los escritores como un brillante detalle para hilvanar una historia de amor forjada en el reconocimiento, y que nos puede ayudar a entender la fase de superación y/o aceptación, de cuando te notifican que tú o alguien de tu familia tiene una diversidad funcional.

Por supuesto, los hacedores de esta película no olvidan dedicar a la animación abundantes hallazgos expresivos e importantes avances en técnicas. Secundarios magníficos, genuinas fiestas para el degustador de los grandes dibujos animados, como las gaviotas conviven con secuencias impresionantes, como el tratamiento del mar, de su luz o de los corales, muy bien conseguidos.

Las voces de la versión original son, como siempre, mejores que las del doblaje español, dado que es Disney quien los supervisa. Pero, claro está, la labor y química de Ellen DeGeneres (Dory) y Albert Brooks (Marlin) es digna de alabanza.

Personalmente, me encanta esta película, ya que está llena de simbolismos, pero quizás para mí el más llamativo, sean las tortugas marinas, quienes al principio son despreciadas por otros peces, pero que cuando Marlin y Dory necesitan ayuda, no dudan en prestarse, siempre con una actitud que parece: "Haz cosas buenas y te pasaran cosas buenas", algo que todos y todas deberíamos aplicar al trato con personas con diversidad funcional. La cinta es más oscura de lo que muchos y muchas creéis, pero también está llena de detalles para la esperanza, pero aun así, con esta película comenzaron a hacerle ver al mundo, que las películas de dibujos, no siempre son para niños, ¿no os parece? ¿Qué estaba contando?...Ah si..."calle p sherman wallaby 42 Sídney"...


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