Seis hábitos de vida que reducen el riesgo de demencia

Las personas con mayor riesgo de demencia puede reducir las probabilidades de desarrollar este tipo de enfermedad relacionada con la neurología. Para ello, el estilo de vida resulta un factor diferencial, tal y como recoge una última investigación sobre esta patología.

Los antecedentes familiares de demencia son un gran riesgo para las personas. Además, que este enfermedad haya aparecido en un pariente de primer grado, como un hermano o padre, aumenta las probabilidades de la persona en casi un 75% en comparación con alguien que tenga antecedentes familiares.

Fotografía de una persona mayor con demencia
Fotografía de una persona mayor con demencia

Si bien, otros factores comunes que influyen en la demencia son la edad, sexo, raza, educación, presión arterial elevada, colesterol alto, diabetes tipo 2 y depresión. Angelique Brellenthin, profesora de kinesiología de la Universidad Estatal de Iowa, en Estados Unidos, es una de las responsables de un estudio revelador sobre cómo ciertos hábitos pueden reducir el riesgo de demencia en personas con antecedentes familiares. En este sentido, esta experta explica que: 

cuando la demencia se da en una familia, tanto la genética como los factores no genéticos, como los patrones dietéticos, la actividad física y el hábito de fumar, afectan al riesgo general de un individuo. Esto significa que puede haber oportunidades para reducir el riesgo abordando esos factores no genéticos.

Los investigadores informan que los participantes no tenían demencia al principio del estudio. Además, tuvieron que rellenar un cuestionario y especificar si existían antecedentes familiares con esta enfermedad del campo de la neurología; así como apuntar diferentes estilos de vida que seguía.

Entre los hábitos saludables que podían seguir, los investigadores establecieron seis opciones:
  • Dieta saludable con frutas y verduras predominantes por encima de la carne procesada y cereales refinados.
  • Actividad física de 150 minutos o más a la semana.
  • Dormir de 6 a 9 horas al día.
  • Beber alcohol con moderación.
  • No fumar.
  • No tener un índice de masa corporal de menos de 30 kg/m. Es decir, no tener obesidad.

Así, el estudio se basó en analizar a los participantes durante ocho años, para tener un seguimiento sobre aquellos que desarrollaban demencia y quiénes no. Tras ello, 1.698 participantes desarrollaron demencia.

Además, los adultos con antecedentes familiares tenían un 70% más de probabilidades de desarrollarla en comparación a aquellos que no tenían antecedentes en la familia.

El estudio demostró que seguir las seis conductas de estilo de vida saludable redujo el riesgo de demencia en casi la mitad, en comparación conseguir dos o menos conductas saludables.

Así que ya sabéis, no dudéis en cuidaros un poquito para que vuestra salud no se resienta en el futuro. Si quieres saber más sobre este estudio y otros similares, no dudes en pasarte por La Fosa Berete.

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4 Comentarios

  1. Muy buenas recomendaciones, recomendables no solo para el problema de la demencia si no que para tener una mejor y mas larga vida.
    Muchas gracias por compartir.

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  2. No sé, desde que se casó mi amigo, hace un montón de años, que empezó a ser un demente; aquella puta loca... Se divorció y vuelve a ser una persona cuerda, feliz, normal.

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    1. Joder...siento mucho lo de tu amigo, aunque si está mejor me alegro :)

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