Fobia: Espectrofobia

Hoy, os voy a hablar de otra de esas fobias, que os pueden causar más de un susto, si es que la acabáis desarrollando. Os hablo de la Espectrofobia, una de esas fobias cuanto menos curiosa, que afectan a mucha gente en todo el mundo. Antes de hablar de ella, os dejo una pequeña recomendación, y es que: si notáis cualquier síntoma, de esta fobia, por pequeño que sea, acudáis a un médico especializado, lo antes posible, para que no vaya a más...

INDICE:

¿Qué es?:

La espectrofobia es definida como un trastorno mental que aparece cuando alguien experimenta un terror extremo y persistente a los fantasmas y espectros en general... o, mejor dicho, a lo que interpreta que es una manifestación de una entidad fantasmagórica.

Normalmente, el miedo a los fantasmas es tan extremo que el foco de atención de las personas con espectrofobia pasa a centrarse con gran facilidad en cualquier estímulo del entorno que pueda ser interpretado como una revelación de que hay fantasmas cerca.

Imagen que representa la figura de un fantasma
Imagen que representa la figura de un fantasma

Esta presencia de ideas delirantes funciona como un sistema de retroalimentación del miedo: la ansiedad y la tensión lleva a un estado de alerta en el que se es muy sensible a todo lo que ocurre cerca, y la posibilidad de entrar en contacto con los espíritus resulta tan aterradora que todos los procesos psicológicos se orientan hacia la evitación de esta clase de situaciones.

Causas:

Las personas con espectrofobia se mantienen en un estado de tensión constante cuando se encuentran en un espacio que creen que es frecuentado por entidades sobrenaturales como los fantasmas. Eso significa que evitan estar solas en lugares oscuros, cerrados o que han sido asociados a lo sobrenatural a través de leyendas urbanas.

La cercanía de uno de estos lugares coincidiendo con un contexto en el que no hay acompañantes o son muy pocos hace que los espectrofóbicos entren en un estado de ansiedad extremo que en algunos casos deriva en ataques de pánico o en bloqueos mentales.

Por supuesto, un cierto miedo a los fantasmas sigue siendo relativamente común incluso en muchas personas adultas y que en principio no creen en entidades sobrenaturales, pero en el caso de la espectrofobia este terror es lo suficientemente poderoso como para dañar la calidad de vida de la persona.

Además, este miedo no aparecerá solo a la hora de ver, escuchar u oír, por ejemplo, obras de ficción inmersivas que trabajen con la idea de los espíritus y los fantasmas; se extenderá a todos los ámbitos de la vida y sus síntomas podrán aparecer en cualquier momento, sin que la persona pueda controlar esto.

Esto último es relativo, ya que las personas con espectrofobia tienden a querer informarse sobre temas relacionados con la parapsicología y lo sobrenatural, y de algún modo aprenden a leer su propia vida como si fuese el guión de una película de terror para estar lo más preparadas posible ante la posible llegada de fantasmas.

Síntomas:

La entrada en el estado de alerta que produce esta fobia es desencadenada por la mediación entre el sistema límbico del cerebro y las glándulas de hormonas que están repartidas por todo el cuerpo. En cuestión de segundos, la persona con espectrofobia nota cómo su pulso y el ritmo de su respiración se aceleran bruscamente y empieza la sudoración.

Además, en esta fase el sistema nervioso simpático hace que los vasos sanguíneos más finos y superficiales se estrechen para prevenir posibles pérdidas de sangre, lo cual hace que la piel adopte un tono pálido. Los músculos se tensan para poder actuar rápidamente en caso de que sea necesario escapar. En general, aparecen todos los signos propios de la ansiedad.

En la faceta cognitiva, las crisis de espectrofobia se caracterizan por inducir a un estado en el que se deja de divagar mentalmente y la atención queda totalmente fijada en elementos del exterior, moviéndose constantemente. La persona entra en un estado de alerta máximo para intentar averiguar desde dónde podría provenir el peligro.

El síntoma conductual más evidente de las personas con espectrofobia es la evitación constante de lugares considerados peligrosos por el riesgo asociado a ser lugar en el que aparecen fantasmas. En caso de estar en uno de estos sitios, hará todo lo posible por salir de allí, incluso si esto tiene un coste alto para su imagen pública o para sus proyectos personales o profesionales a medio y largo plazo.

Tratamiento:

El tratamiento de esta fobia se realiza como en cualquier otra fobia, mediante psicoterapia, aprendiendo técnicas de afrontamiento, ejercicios de relajación, visualización y, si fuera necesario, la medicación. De ese modo, pueden ir haciendo su miedo más tolerable, al menos para reducir su grado de ansiedad ante hechos que desencadenan esta fobia.

Me despido ya, no sin antes recordaros que si notáis cualquier síntoma, de esta fobia, por pequeño que sea, acudáis a un médico especializado, lo antes posible, para que no vaya a más...Espero que esta información os sea de utilidad y/o interesante. Si quieres saber más sobre esta y otras enfermedades o fobias, no dudes en pasarte por La Fosa Berete para darte un chapuzón con nosotros y estar al día de estos temas y otros...

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2 Comentarios

  1. Vaya, desconocía éste trastorno. Buena información. Un saludo!!

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    1. Hay muchas de estas fobias que apenas las conoce la gente, y son más comunes de lo que podrías pensar eh :) gracias por pasarte K

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