Recomendación Berete: Un amigo para Frank

No hay duda de que los aficionados a la ciencia-ficción estamos de enhorabuena. Estamos viviendo la que quizás sea, "la mejor época" para los fans de este genero. Entre otras cosas por que a veces, puedes encontrar pequeñas joyas como "Un amigo para Frank" de la que os voy a hablar aquí. En ella Christopher Ford, amigo y compañero de estudios del realizador, firma un guion ambientado en un futuro cercano donde la convivencia con robots es algo normal. La trama se centra en el viejo y solitario Frank (Frank Langella), a quien cada vez le cuesta más esfuerzo ocultar su pérdida de memoria.

Póster de la película: "Un amigo para Frank"
Póster de la película: "Un amigo para Frank"

Este es un anciano que vive solo en medio del campo, y sus hijos adultos no pueden ocuparse tanto de él como quisieran. De modo que le compran un robot, auténtico asistente del hogar, que puede ocuparse de todo tipo de tareas: limpieza, cocina, acompañamiento... Frank se resiste a aceptar esa ayuda artificial, pero va a descubrir en este regalo no solicitado una inesperada compañía, que hasta le rejuvenece en la recuperación de un antiguo “oficio” por el que nunca le pillaron: el de ladrón. Con la ventaja de que el robot no se cuestiona si lo que hace está bien o mal...

Preocupado, lo justo como para cambiar algo, pero no lo suficiente como para implicarse, su hijo (James Marsden) le regala un autómata (movimientos de Rachael Ma, voz de Peter Sarsgaard) presentándolo como un "sirviente" que limpiará la casa y preparará la comida. Como es lógico, en un primer momento a Frank no le hace ninguna gracia que un avanzado electrodoméstico empeñado en mejorar su salud rompa la tranquilidad de su rutina a nadie le gusta que le despierten a las 7 de la mañana para desayunar un pomelo y arreglar el jardín...y lo siga a todas partes. Pero lo cierto es que no tiene a nadie más, poco a poco abandonará el mal humor y empezará a caerle bien este nuevo "amigo" que escucha y acompaña, hasta que la máquina se convierte en una presencia imprescindible en su vida.

Marsden tiene diálogos tan manidos que aburren y los roles de Jeremy Strong y Jeremy Sisto no se alejan demasiado de los villanos que encontramos en productos infantiles. Liv Tyler y Susan Sarandon están más convincentes y no desentonan tanto ante una formidable interpretación de Frank Langella (capaz de expresar más con una mirada que con mil frases) y su increíble química con el anónimo y frío robot, dejando escenas realmente divertidas y emocionantes. Además, la película no pasa de los 90 minutos, con lo que es imposible aburrirse.

Del resto, la película me encanta, en todos los sentidos, desde el guión, hasta las interpretaciones, pasando por la elección de la música. En cuanto a la diversidad funcional, me gusta también, porque trata temas como la soledad de las personas mayores (lo difícil que resulta hacer amistades al llegar a ciertas edades), o lo difícil que puede ser hacer que unos hijos se interesen por querer mejorar de verdad la calidad de vida de su padre ya mayor.


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