¿Qué es la Neumonia?

La neumonía es un problema infeccioso que afecta cada año a miles de personas. Las estadísticas del INE demuestran que en el 2017 hubo más de 120 mil casos y más de 10 mil fallecidos por esta causa. Por eso, es crucial que conozcas los síntomas, cuando debes acudir al médico y cómo puedes prevenirla.


¿Qué es la neumonía?

La neumonía es una enfermedad infecciosa/respiratoria que afecta específicamente al pulmón. La provocan diferentes microorganismos como virus, hongos o bacterias. Aunque, son las bacterias la principal causa en los adultos.

Tipos:

Según el lugar de infección

  • Adquirida en la comunidad: Implica que el afectado se contagió en la comunidad, fuera de un centro de salud. Afecta a personas de todas las edades. Su gravedad depende de los factores de riesgo y el tratamiento oportuno.
  • Nosocomial o intrahospitalaria: En este caso el microorganismo infectante proviene de un centro hospitalario. Es común en pacientes hostilizados y sus familiares que los visitan y trabajadores del sector salud. Esto significa que las bacterias pueden ser resistentes a algunos antibióticos y más difíciles de tratar.

Según la afectación pulmonar

  • Unilateral: Solo un pulmón está afectado.
  • Bilateral: Se encuentran afectados ambos pulmones, esto sucede con frecuencia en las infecciones virales.
  • Bronconeumonía: La infección abarca los pulmones y parte de los bronquios.

Según el agente causal

  • Bacteriana, típica o lobar: Este es el tipo más frecuente y, generalmente es producida por la bacteria Streptococcus pneumoniae. Pero hay otras bacterias que pueden causarla como Haemophilus influenzae, Staphylococcus aureus, etc.
  • Errante o atípica: La ocasionan bacterias intracelulares como el Micoplasma pneumoniae. Cabe destacar que esta provoca síntomas leves.
  • Virales: Son producidas por varios virus como por ejemplo el de la influenza y coronavirus.
  • Por aspiración: Ocurre cuando una persona aspira una comida, bebida o vómitos. No es muy frecuente, se presenta en personas alcohólicas, drogadictas o con daño cerebral.
  • Fúngicas: Los hongos que provocan esta enfermedad provienen de las heces de las aves y hasta de la misma tierra. Son más comunes en personas que tienen un sistema inmune debilitado. Por ejemplo, la causada por Pneumocystis jiroveci es más común en los pacientes VIH positivos.

Síntomas de la neumonía

Los síntomas de la neumonía van a variar según el microorganismo que la cause, la respuesta del sistema inmune y la edad de la persona. Pero, en general puedes presentar alguna o todas estas molestias:
  • Cansancio y malestar generalizado.
  • Tos constante parecida a la de una gripe. Poco a poco se vuelve más intensa y con mucha flema color verdosa o amarillenta.
  • Fiebre alta de 39-40°C. Puede acompañarse de escalofríos o sudoración.
  • Puede haber dificultad para respirar.
  • Los ataques de tos pueden provocar náuseas y vómitos.
  • Dolor en el pecho, esto se produce cuando las personas presentan tos bastante grave.

En los mayores, inmunosuprimidos y niños muy pequeños puede no haber fiebre. Las personas mayores a 65 años También pueden sufrir de desorientación o deshidratación.

Solo en algunos casos la patología puede complicarse con:
  • Absceso en el pulmón.
  • Acumulación de líquido o pus en la pleura.

¿Quiénes son propensos a contraer la enfermedad?

Todos podemos tener la enfermedad en algún punto de la vida. Sin embargo, hay personas que tienen un mayor riesgo, estas son:
  • Los niños menores a 5 años.
  • Adultos mayores de 65 años.
  • Quienes no se hayan colocado todas sus vacunas.
  • Los fumadores activos y pasivos.
  • Quienes tienen enfermedades crónicas pulmonares como asma, EPOC y fibrosis quística. O extrapulmonares como cáncer, VIH, demencia, parálisis cerebral, cirrosis, diabetes, etc.

Prevención de la neumonía

Algunas sencillas medidas pueden ayudarte a prevenir la neumonía:
  • Cumple con tu vacunación. Las vacunas que te ayudan en la prevención de esta enfermedad son las del sarampión, rubeola, influenza, varicela, tos ferina, haemophilus influenzae tipo b y antineumocócica. Estas vacunas son esenciales para los ancianos y las personas con un sistema inmune débil
  • Deja de fumar o evita exponerte a humo del cigarrillo de forma constante.
  • Controla las enfermedades de base que poseas como el asma, EPOC, diabetes, etc.
  • Evita estar en contacto con personas que tengan síntomas respiratorios.
  • Lava tus manos de forma regular.
  • Limpia las superficies que tocas con frecuencia.

Así que ya sabéis, si empezáis a notar algo parecido, no dudéis en acudir a vuestro especialista más cercano. Desde La Fosa Berete siempre estamos dispuestos a facilitaros toda la información que podamos para que sepáis a que podéis enfrentaros. Si queréis saber más, no dudéis en daros un chapuzón con nosotros.

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