Mantener la linea contra el Alzheimer

Es por todos sabido, que la demencia, y más concretamente el Alzheimer, es una de las enfermedades más frecuentes y devastadoras, ya que la ciencia todavía no ha hallado una respuesta satisfactoria para combatirla. 

Uno de los caminos que la ciencia está explorando es el de la nutrición y parece realista pensar que se ha demostrado que unos buenos hábitos alimenticios ayudan a prevenir o retardar la llegada del Alzheimer. Una investigación reciente de la Universidad británica de Exeter señala como factores que protegen de la aparición de la demencia, entre otros, el control de la hipertensión, la diabetes y la obesidad, todos ellos relacionados con la dieta.


El profesor Clive Ballard, decano y vicerrector de la citada universidad, señala que “estos hallazgos son emocionantes porque representan una oportunidad para mejorar millones de vidas en todo el mundo al conseguir prevenir o retrasar la demencia a través de un estilo de vida más saludable que incluya más ejercicio, dejar de fumar y evitar el sobrepeso”. Las conclusiones de esta investigación están reforzadas por el hecho demostrado de la reducción del número de casos de demencia en algunos países que han mejorado su nivel de vida y han experimentado mejoras evidentes en educación, nutrición, atención médica y cambios en el estilo de vida. Esto demuestra que es viable reducir la demencia mediante medidas preventivas.

”Nuestro informe muestra que está dentro de las atribuciones de los responsables políticos prevenir y retrasar la demencia”, señala el principal responsable de este estudio, el profesor Gill Livingston, del University College de Londres, quien añade que “como sociedad debemos abordar las desigualdades para mejorar las circunstancias en las que las personas viven sus vidas. Podemos reducir los riesgos de Alzheimer creando entornos activos y saludables en los que la actividad física es la norma, una mejor alimentación es accesible para todos y se minimiza el consumo excesivo de alcohol”.

Las conclusiones del informe refuerzan la idea, de que es conveniente no fumar, hacer ejercicio frecuentemente, reducir la ingesta de alcohol y cuidar la dieta, que debe ser rica en fibra, minerales y antioxidantes. La dieta ha de primar los alimentos no procesados y ha de incluir frutas, verduras, legumbres, pescados y mariscos. En cambio hay que reducir la presencia de carnes rojas y de azúcar. En definitiva, unos hábitos saludables que en gran medida forman parte de la dieta mediterránea.

Así que ya sabéis, ha comer sano todo dios...(Yo mismo estoy intentando aplicarme el cuento). Desde La Fosa Berete siempre queremos estar al día sobre todo lo relacionado con el Alzheimer, así que si quieres saber más, báñate con nosotros...

Publicar un comentario

0 Comentarios