Recomendación Berete: A proposito de Schmidt

A veces me pregunto como seré en mi vejez, y desde que vi esta película, no puedo evitar sentir, identificarme con el personaje de Jack Nicholson en esta cinta. "A propósito de Schmidt" es una comedia, pero no es la típica comedia al uso. 

Para los y las que no lo sepáis, la película trata de: "Después de 40 años sirviendo lealmente en una compañía de seguros, tras la jubilación el futuro se le presenta incierto a Warren Schmidt (Jack Nicholson). Recientemente viudo, abrumado por el tiempo libre, a Schmidt se le ocurre retomar la marchita relación con Jeannie (Hope Davis), su única hija. Con este propósito emprende un viaje en autocaravana a través del Medio Oeste americano, que le llevará a conocer a Randall (Dermot Mulroney), el prometido de su hija, y a Roberta (Kathy Bates), la madre de este. La relación con su futura familia política será desastrosa."


La cinta en sí, es mucho más triste que muchísimos melodramas que buscan la lágrima fácil. Podemos reírnos con el señor Schmidt (alias Jack Nicholson) al compartir sus pequeñas miserias cotidianas, pero en realidad lo que produce la contemplación del transcurrir de sus días es una tristeza infinita. El señor Schmidt ha vivido siempre según las reglas establecidas: un trabajo, una familia, una casa. Nunca se le ha ocurrido pensar que en la vida podía haber algo más. Y, de pronto, a los 66 años, en condiciones físicas perfectas, se encuentra jubilado de su trabajo, viudo a las pocas semanas de su aparente liberación y decidido a atravesar el país en una camioneta para ir a ver a su única hija. Este viaje le permitirá al señor Schmidt descubrir que su existencia ha sido una completa estupidez, que nada de lo que ha hecho o pensado durante todos esos años sirve para nada, que en definitiva ha desperdiciado su vida inútilmente. La única salida que le queda al señor Schmidt para poder soportar lo que le pasa son las larguísimas cartas que le manda a Ndugu, un niño de Tanzania al que apadrina por 22 dólares al mes, que sin quererlo se convierte en el depositario de sus absurdas e incomprensibles confesiones. 


¿Que tiene que ver esta cinta con la diversidad funcional? poco, pero aunque no lo parezca, algo tiene, y os explico el qué. La triste realidad, es que lo que retratan en esta cinta, es una realidad que afecta a muchísima gente. La sociedad nos ha enseñado que todo se reduce a familia, trabajo y casa, y la verdad es que no debería ser así. Esta opresión social,  puede acabar desenvocando en depresiones u otros trastornos mentales, y eso es algo que no ayuda a nadie. Por eso creo que tras ver esta cinta, puedo afirmar sin temor a equivocarme, que todos y todas los que hemos sido educados así, padecemos una "diversidad funcional social" que nos hace dependientes de aceptación, y yo no sé vosotros y vosotras, pero yo al menos, no quiero despertarme un día y darme cuenta de que he desperdiciado mi vida.

Publicar un comentario

0 Comentarios