Amistad para toda la vida

El confinamiento por el Covid-19 ha dejado amistades para toda la vida. Desde charlas entre vecinos después de los aplausos hasta personas solidarias que hacían la compra a personas mayores. Pero también con los repartidores, como le ha sucedido a Tallulah, una niña británica que desarrolló una tierna amistad con Tim, el mensajero que estuvo pasando por su calle durante la cuarentena.


Su madre, Amy Roberts, compartió un vídeo contando que el hombre era repartidor de la compañía Hermes y que su hija lo veía una o dos veces a la semana. "Al principio del encierro, Tallulah le dibujó un cartel donde ponía 'gracias' y todavía lo lleva con orgullo en su furgoneta. Han construido una gran amistad en las últimas semanas", escribió en su tuit a mediados de julio.

Además, Tim es sordo, por lo que para poder comunicarse tenían que hablar en lenguaje de signos. Por ello, la madre le enseñó a Tallulah esta lengua para poder hablar con su nuevo gran amigo.

Todo esto me lleva a preguntar: ¿Porque no podemos ser más como los niños? En muchos aspectos son mejores que el resto de nosotros y nosotras...

Publicar un comentario

0 Comentarios