Pensión ¿Como solicitarla?, y otra información a tener en cuenta...

En la medida de lo posible, para hacer un poco más fácil la vida de las personas con alguna diversidad funcional reconocida, existen distintas bonificaciones y ayudas económicas para intentar mejorar las condiciones que dicha situación implica, por lo que la persona que se encuentra en ella tiene la posibilidad de poder solicitar la que se conoce como "pensión de discapacidad" (a mi parecer de manera errónea).

Existen distintos beneficios según el grado de diversidad funcional que se tenga, que pueden ir del 33% (el menor) con ventajas sociales hasta superior del 65%, que es la que obtendrá la cuantía de la pensión. Sin embargo, un certificado de diversidad funcional menor al 33% no conlleva ninguna prestación económica ni bienes.

¿Todas las personas con diversidad funcional tienen derecho a una pensión? La respuesta es que no, esto siempre vendrá delimitado por las condiciones de los solicitantes, tanto por su situación como por su necesidad derivada de su situación (la diversidad funcional que tengan).Esto se debe principalmente a que se cumpla ese siempre concreto porcentaje de más de un 65%, que sirve como medidor del grado de invalidez de cada una de estas personas, además de si se ven en necesidad de una prestación económica, asistencia médico-farmacéutica gratuita…

Imagen que representa a una persona con diversidad funcional

Además, si las rentas o ingresos del solicitante son inferiores a los 5.488€ anuales puede demandarse. No obstante, si son inferiores a esa misma cantidad y la persona convive con familiares, únicamente que los ingresos procedentes de otras vías no superen los 5.178,60€ al año; Asimismo, su residencia en España deberá ser de un mínimo de cinco años.

Como es normal, una vez hayamos recurrido a nuestra comunidad autónoma en lo que se refiere al departamento de servicios sociales, se tendrá que presentar toda la documentación necesaria para acceder a la pensión. Donde la misma, y a diferencia de otras que no son, o mejor dicho, padecen diversidad funcional, debe constatar que el solicitante se encuentra dentro de alguno de los grandes bloques de incapacidades: total, absoluta o gran invalidez.

Junto a ello que corrobore que tenemos la legítima facultad para incurrir a esa cuantía, que también veremos más adelante, la persona deberá aportar los documentos de DNI o permiso de residencia así como la fotocopia compulsada del certificado de diversidad funcional (erróneamente llamado certificado de discapacidad). Mientras que para que esta se compute y se relacionen entre sí deberá corroborarse con la documentación de su situación laboral.Al mismo tiempo, igual que deberá certificar toda la documentación personal y la que acredite la situación de laboral, ésta será la que tenga que ver bien como empleado por cuenta ajena, autónomo, desempleado…

Todo queda en manos de la comunidad autónoma correspondiente, la que sea dependiendo de nuestro lugar de residencia. Después de ello, es la misma comunidad la que puede requerir documentos adicionales.

Estos pueden ser el certificado de convivencia, entre otros de misma índole, el cual es un documento que tiene como función la acreditación de qué manera o con quien reside habitualmente la persona solicitante con diversidad funcional. Si es así, podrían precisar de más información y documentos, dando lugar a fotocopias compulsadas de sus ingresos anuales, o demás.Toda esa entrega de documentación deberá presentarse siempre y cuando se certifique que la diversidad funcional del solicitante concuerda para pedir esa pensión, ya que si no se cumple existe una alta posibilidad de que siquiera llegue.

Información adicional:

Si se cumple con el grado de más de 65% previsto éste se terminará por agrupar en clases, las cuales entran desde la cuarta y quinta, que confirman una diversidad funcional grave (entre el 50 y el 70%) o la diversidad funcional más alta, considerada como muy grave (75%); todas ellas se conocerán a partir de distintos exámenes desde Centros de Valoración que darán lugar a la cuantía de la pensión prevista.Derivado de ello, será el momento de conocer la cuantía o prestación de la pensión por diversidad funcional que se podrá recibir. Esta consiste en una indemnización a tanto alzado, tal y como recoge la web de la Seguridad Social.

Por tanto, es así que si el grado es menor del 33% no existe opción a ello, mientras que si se sitúa entre el 33 y el 64%, aún no se alcanza el porcentaje necesario pero sí hay mayores beneficios sociales y fiscales: tarjetas de aparcamiento para personas con diversidad funcional, ventajas a la hora del transporte público, IRPF…

La siguiente, la del 65% o superior, ya sí pueden cobrar pensión. Se trata de una pensión no contributiva de 5.178.60€ anuales (369,90 € al mes de 14 pagas). Sin embargo, si el grado es del 75% o mayor, la cifra aumenta un 50% -hasta 7.767,90 €-. Ésta es una cantidad fija, pero que para calcular su importe exacto se tienen en cuenta las rentas personales propias o de la familia con quien se convive; nunca será inferior a 1.294,65 € al año.

Espero que todo esto os ayude al menos un poco, y recordad, que si tenéis dudas, siempre podéis acudir a vuestra oficina de servicios sociales más cercana.

Publicar un comentario

0 Comentarios