Diversidad Funcional y bullying (Las Redes Sociales ¿pueden ayudar?)

Para los y las que no lo sepáis, en el ámbito anglosajón bullying se aplica a cualquier esfera del maltrato y acoso, pero en España y Europa se utiliza circunscrito al maltrato y acoso entre escolares. A este respecto, en estos días hemos conocido un nuevo caso de vídeo viral y noticia relacionada con el problema del bullying. Se trata del niño australiano de 9 años Quaden Bayles, que padece un tipo de enanismo y que rompió a llorar y hablar de ideas suicidas cuando su madre lo recogió del colegio debido al acoso que estaba recibiendo por parte de sus compañeros. En ese momento se produce el lanzamiento del vídeo por parte de la madre en las redes sociales, viralizándose y alcanzando a múltiples personalidades que se posicionaron a favor del niño y le dieron ánimos.


Este caso nos sirve para señalar dos cuestiones: por un lado, la relación entre la diversidad funcional y la mayor propensión a ser víctima de bullying, y, por otro, la importancia de las redes sociales para una prevención eficaz y positiva del problema.


Una niña delante de un portátil 


La relación entre diversidad funcional y mayor propensión para ser víctima de bullying o cyberbullying está avalada empíricamente por varios estudios. El primero de ellos es el de Faye Misha de 2003, denominado “Learning disabilities and bullying: double jeopardy”, indica que, a pesar de que hay poca investigación sobre la diversidad funcional en el aprendizaje y el aumento del riesgo de ser víctima, esta relación existe y que el aumento de la conciencia comunitaria y el cambio de mentalidades es una de las piezas clave para su prevención.

Para finalizar, tampoco hay que olvidar que las consecuencias de ser víctima de bullying en las etapas escolares se mantienen a lo largo de toda la vida, y esto lo sabemos a través de uno de los mejores estudios disponibles como es el de Ttofi, Farrington, Lössel y Loeber (2015), consistente la revisión sistemática de 28 estudios longitudinales, que concluye que las víctimas de bullying tienen 1,99% más de probabilidades que el resto de personas de desarrollar una depresión 36 años después de sufrir la victimización.

Personalmente, como una persona que sufrio bullying en el colegio y en el instituto, os puedo decir que, y es mi opinión, "los niños pueden ser muy hijos de puta", y si a eso le sumas el hecho de que todo sucede en una etapa en la que no tienes las ideas bien formadas, eso acaba por afectarte, y creedme, eso te acaba pasando factura. Aun así, y aunque la madre del niño publico el video para intentar concienciar, personalmente, no me parece bien que lo haya hecho, entiendo el motivo, pero creo que debe haber otras formas de concienciar y ayudar, que no sean el publicar en redes sociales, como por ejemplo "tolerancia cero a las personas que fomentan ese comportamiento" por parte de las instituciones, intervenciones para hablar con la victima del acoso o algo así. ¿Vosotros y vosotras que opináis?

Publicar un comentario

0 Comentarios