Camino, la sirena con Síndrome de Down que nunca dice "no puedo"

Hoy os voy a hablar de Camino, una verdadera crack del deporte, y que fue una niña prematura. Nació a los ocho meses de gestación con Síndrome de Down y con problemas de bronquitis porque los pulmones no estaban aún maduros. En cuanto empezaron a funcionar con normalidad comenzaron con los ejercicios de estimulación motriz de piernas y brazos. "Las personas con Síndrome de Down tienen de por sí un tono muscular muy bajo. Su laxitud dificulta, por ejemplo, que comiencen a andar (ella lo hizo a los dos años), y la laxitud de los músculos de la cara y tener la lengua más grande de lo normal dificultan el lenguaje. También suelen tener problemas en la zona cervical", explica Matilde Sahagún, su madre.

Desde niña siempre le gustó el agua. "Me encanta. Los médicos le recomendaron la natación a mis padres porque tenía una lesión de tobillo y, ahora, porque tengo que adelgazar", explica Camino. "Gracias a ella me noto mejor físicamente", añade.


El desgaste del cartílago del tobillo derecho fue lo que llevó al traumatólogo a aconsejarle la natación o la bicicleta estática. Pero Camino, desde los 10 años, tuvo claro que prefería la primera.Hace dos años y medio descubrió, casi por casualidad, la natación artística. "Venía a nadar por libre a la piscina y un día, mientras estábamos entrenando, empezó a imitarnos. Le dije a una de sus primas que la invitase a unirse. Fue como un amor a primera vista", recuerda Leticia Ortega, la entrenadora de natación artística en el CD Pingüinos de Arrecife (Lanzarote). La madre de Camino es de allí y suelen visitar a la familia varias veces al año.Aunque sus rutinas son más sencillas, adaptadas a su nivel, la técnica la trabaja igual que el resto. De hecho, Leticia muchas veces la pone como ejemplo. "Nunca dice 'no puedo'. Lo intenta una y otra vez, es como un reto personal para ella y un ejemplo para las demás. El ser humano está tan acostumbrado a quejarse... 'No puedo' es la frase favorita de las niñas cuando lo intentan una o dos veces", explica.

"Camino es muy trabajadora, no para hasta conseguir lo que se propone, aunque le cueste mucho esfuerzo. Está acostumbrada al trabajo duro desde pequeña, por los ejercicios de estimulación, y es muy disciplinada. Además, cuando algo le hace mucha ilusión pone todos sus medios para lograrlo, es cabezota", reconoce su madre. "Ahora sólo piensa en la sincronizada. Al tener sobrepeso (mide 1,50 m y pesa 87 kg), aunque no demasiado, cualquier deporte le supone un gran esfuerzo, pero como está tan ilusionada no le importa", añade.

Además de su ilusión, también le produce importantes beneficios físicos. Le aporta fuerza, resistencia, elasticidad, desarrollo de la psicomotricidad y, a nivel cognitivo, le ayuda a memorizar porque a base de repeticiones el cuerpo acaba memorizando, por ejemplo, las coreografías.Compagina los entrenamientos con las clases en una academia donde se está preparando unas oposiciones de Auxiliar de gestión del Estado. Ahora, mientras se encuentra en Lanzarote entrenando, mantiene el contacto con la academia, pero su prioridad es hoy la natación artística. Porque Camino tiene un sueño: participar en los Trisome Games, los Juegos Olímpicos exclusivos de las personas con Síndrome de Down, que tendrán lugar en Antalya (Turquía) en abril.

Desde aquí, quiero desearle toda la suerte del mundo, aunque ya ha demostrado, que es una grande del deporte, que puede conseguir todo lo que se proponga.

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