Juan, el jornalero que quedó tetrapléjico y que jamás tuvo la indemnización que ganó

Esta noticia es vergonzosa. Para haceros ver lo mal que está la justicia en España, y lo mal tratados que son aquellos que padecen una diversidad de genero, hoy me gustaría hablaros del caso de Juan, el jornalero que quedó tetrapléjico y que jamás tuvo la indemnización que ganó.

Este capítulo "negro" en la vida de Juan, comenzó un 29 de febrero de 2004 cuando Juan Carretero, un hombre vital, salió de su casa de Algodonales destino a un pueblo de Huelva a trabajar como jornalero en la recogida de la fresa. Decidió partir un día antes para no tener que madrugar y le cogió noche cerrada. A las 19.55 horas, por la carretera entre Utrera y Los Palacios, una mula se le cruzó y no pudo esquivarla.

Fotografía de Juan

La colisión fue casi mortal. A partir de ahí comenzó su lucha: por la vida y la justicia. Hace tres años falleció, tetrapléjico, desesperado, preso de todas las graves secuelas que le dejó aquel accidente sin ver como se terminaba ejecutando la sentencia firme y favorable que le adjudicó una indemnización de un millón de euros. Tras el siniestro este hombre que entonces contaba con 54 años se quedó para siempre en una silla de ruedas con el 99 por ciento de incapacidad reconocida. "Iba a ganarse una miseria de jornal y cuando lo encontraron tirado en la carretera pensaron que estaba muerto", cuenta el abogado de la familia, Fernando Osuna. "Estuvo más de un año en la UCI, fue terrible". Y así, en 2013 la justicia les dio la razón con una sentencia favorable que les reconocía el pago de 800.000 euros (entonces).

Los años pasaron pero la sentencia no se ejecutó jamás. Juan seguía en la cama, incapaz de moverse sin ayuda. Un hombre activo, acostumbrado a trabajar desde muy joven, que veía como había «muerto en vida». «Se intentó suicidar varias veces. Su familia le sorprendió más de una vez intentando cortar los tubos por los que le alimentaban. No podía más...». Sus órganos se fueron deteriorando poco a poco. El tiempo sí pasaba para él pero no para el juzgado de Utrera, el encargado de ejecutar la sentencia que les había sido favorable. Hasta que hace tres años falleció. «Fue horrible ver como se iba sin que la justicia le hubiera pagado lo que se le debía». Sin embargo, su derecho sigue vigente y su familia continúa en esa lucha.

Es tristísimo lo ocurrido, ojalá nadie tuviese que pasar por ello, pero si se da el caso, espero que la justicia Española, aprenda de los errores.

Publicar un comentario

0 Comentarios